Quien controla la caja, controla todo

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El 2027 en Chihuahua ya tiene una obsesión barata: “quién va arriba”. Morena primero, PAN segundo, PRI sobreviviendo, y se acabó. Pero esa pregunta es para la tribuna, no para la realidad. La pregunta que de verdad define una elección no es quién va arriba, es quién controla la caja.

Porque en política, especialmente en un estado como Chihuahua, no gana el que mejor cae. Gana el que puede sostener una campaña larga, cara, desgastante y sucia. Gana el que puede pagar estructura, operación, presencia diaria, guerra mediática, defensa jurídica, movilización y control de daños. Lo demás es romanticismo.

Y lo que estamos viendo en enero de 2026 es precisamente eso: no solo precandidatos moviéndose, sino actores acomodando la caja, marcando territorio y mandando mensajes de poder con algo más fuerte que un discurso: con decisiones que cuestan dinero.

Ciudad Juárez, por ejemplo, ya está en esa fase. El Ayuntamiento recaudó 653 millones de pesos de predial solo en enero, con más de 163 mil cuentas pagadas en el mes, y con un historial de notificaciones y embargos inscritos del año anterior.  Esa cifra no es un dato de finanzas públicas: es señal política. En Juárez, la caja no solo existe. Se siente.

Y el pleito más revelador no fue un debate ideológico. Fue el del predial al PAN. En cuestión de horas, un procedimiento administrativo se volvió guerra política abierta. Norte Digital reportó el choque: 30 días para pagar o embargo, y el tema escaló a pleito frontal entre el PAN y el gobierno municipal.  El Heraldo de Chihuahua reportó la respuesta panista diciendo que se trataba de una notificación de adeudo, no de embargo, y que verían “en cuánto queda el predial”.  Y el propio gobierno municipal empujó el episodio todavía más arriba: difundió un comunicado titulado “Impulsa Alcalde plebiscito por millonario incumplimiento del PAN en pago del Predial”.  

Traducción: no es predial. Es mensaje. En año preelectoral, cobrar también es gobernar, pero cobrar con espectáculo es otra cosa. Es política con recibo.

Y no es lo único. El Cabildo aprobó la Ley de Ingresos 2026 con nuevos cobros y multas de hasta 10 mil pesos, en un paquete que avanzó sin debate de fondo.  Eso es gasolina para cualquier elección: porque cuando el ciudadano escucha “más multas” no piensa en recaudación, piensa en castigo. Y en Juárez el castigo electoral se cobra rápido.

Pero la caja no es solo municipal. También es estatal. También es federal. También es partidista. Y ahí entra el verdadero tablero del 2027: el de los aspirantes que no solo compiten por votos, compiten por recursos, estructura y control del relato.

En Morena, por ejemplo, se está vendiendo la disputa como una carrera de simpatías, pero en realidad es una competencia de modelos de caja. Andrea Chávez trae el modelo de la visibilidad y el músculo nacional: presencia mediática permanente, narrativa de inevitabilidad y una campaña que no espera los tiempos. Rubrum —según lo publicado estos días— la pone arriba en la interna.  Y Politico.mx Polls plantea que la disputa interna está concentrada entre Andrea y Cruz, es decir: esto no es un rumor de sobremesa, es el eje real del debate morenista.  

Pero Cruz Pérez Cuéllar no compite con el mismo modelo. Cruz trae el modelo de la caja territorial: Juárez, operación, estructura municipal, movilización real. Esa diferencia es decisiva porque Chihuahua no se gana solo con narrativa. Chihuahua se gana con territorio y participación. Y en ese terreno, Juárez vale doble. Es el padrón más pesado del estado y también el estado emocional más volátil: cuando Juárez se enoja, la elección se rompe.

Y aquí viene la frase que explica todo: la encuesta es fotografía, la caja es película. La fotografía te puede decir quién sale sonriendo en enero. La película te dice quién llega vivo al cierre.

Del lado del PAN, el juego es parecido pero con otro combustible. Marco Bonilla representa el modelo capital–estado: estructura panista, red de aliados económicos y presencia fuera de Chihuahua capital para construir alcance estatal. Y ese intento es obligatorio, porque el PAN tiene un problema estructural: la capital no es el estado. Puedes dominar Chihuahua capital y aun así perder Chihuahua. En ese mismo ecosistema panista, figuras como Mario Vázquez siguen siendo parte del tablero porque el partido necesita más de un polo interno si quiere sobrevivir a la presión 2027.  

Y luego está el PRI, que hoy no juega a ganar solo. Juega a cobrar. Y ahí entra Tony Meléndez, que es justo el tipo de figura que no se mide solo por votos, sino por utilidad estratégica. En una elección cerrada, el PRI no pone gobernadores, pero sí pone condiciones. Y Tony es una carta que sirve como ficha de alianza: para sumar, para negociar, para bloquear, para encabezar una fórmula, o para ser el precio de unidad. Si Chihuahua 2027 termina siendo una elección de margen, el PRI se vuelve bisagra, y la bisagra siempre se convierte en factura.

En resumen: no es “quién tiene más likes”. Es quién tiene caja. Y la caja en Chihuahua se divide en cuatro modelos muy claros.

Morena tiene caja nacional y caja territorial: Andrea es narrativa, Cruz es operación.  

PAN tiene caja institucional y caja de capital: Bonilla necesita convertir capital en estado.

PRI tiene caja de alianza: no gana, pero cobra.

Y Juárez es el tablero que convierte caja en realidad.

Porque en Juárez el dinero sí mueve la política, pero no de la forma elegante que se imagina la capital. En Juárez la caja se siente en la calle: en patrullas o ausencia de patrullas, en obras o abandono, en cobros y multas, en movilidad, en servicios, en seguridad, en la vida diaria. Juárez no vota por ideología. Juárez vota por realidad.

Por eso quien quiera gobernar Chihuahua en 2027 no debería preguntarse quién va arriba hoy. Debería preguntarse quién controla la caja, quién la puede sostener sin reventarla, y quién puede pagar el costo real de una campaña larga sin que el ciudadano lo castigue por sentirse saqueado, multado o usado como moneda política.

Porque al final, en Chihuahua, con dinero baila el perro. Y el 2027 no lo va a decidir el puntero de enero. Lo va a decidir el que aguante la película completa.

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