Centro LIBRE para mujeres en Ciudad Juárez: Un espacio contra la violencia con atención integral

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En una ciudad donde la violencia contra las mujeres ha sido durante décadas una herida abierta y un reclamo constante, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, inauguró un Centro LIBRE para las Mujeres en el suroriente de Ciudad Juárez, una de las zonas que concentran mayores índices de violencia familiar y rezago social.

El acto, acompañado por autoridades federales, estatales y municipales, se inscribe en una estrategia nacional que busca ampliar la red de atención y acompañamiento para mujeres en situación de violencia, pero también en un contexto local donde los anuncios institucionales conviven con una memoria colectiva marcada por la impunidad, la desconfianza y la exigencia de respuestas que vayan más allá del discurso.

Durante su mensaje, la presidenta afirmó que “es tiempo de mujeres sin violencia, de libertad y de amor”, al señalar que estos centros forman parte de un esfuerzo por garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres y su autonomía. La frase, repetida en distintos espacios del país, adquiere en Juárez un peso distinto, al pronunciarse en una ciudad donde la violencia de género no es una estadística abstracta, sino una experiencia cotidiana para miles de mujeres.

Los Centros LIBRE, cuyo nombre responde a los principios de libertad, igualdad, bienestar, redes y emancipación, están concebidos como espacios gratuitos de atención integral. En ellos se ofrece acompañamiento jurídico, atención psicológica, trabajo social y talleres orientados al fortalecimiento personal y comunitario, bajo la premisa de que la atención a la violencia no puede limitarse a la emergencia, sino que debe construir procesos de salida y autonomía.

Este nuevo centro es el segundo que opera en Ciudad Juárez y forma parte de una red estatal que prioriza su instalación en zonas urbanas con altos índices de violencia familiar. Su apertura responde, según se señaló durante el evento, a una demanda histórica de mujeres juarenses que han exigido espacios seguros, cercanos y accesibles, en una ciudad donde pedir ayuda ha significado, muchas veces, enfrentar trámites largos, revictimización o indiferencia institucional.

Sheinbaum subrayó que estos espacios no deben entenderse como una política asistencial aislada, sino como parte de un enfoque más amplio que incluye apoyos económicos, difusión de derechos y acciones orientadas a la reconstrucción del tejido social. Sin embargo, el reto en Juárez no es menor: convertir la infraestructura y los programas en confianza real, presencia constante y acompañamiento efectivo para quienes más lo necesitan.

A la inauguración asistieron autoridades estatales y municipales, quienes coincidieron en la importancia de la coordinación entre los distintos niveles de gobierno. En una ciudad compleja, atravesada por dinámicas fronterizas, migración, violencia y desigualdad, la eficacia de estos centros dependerá no sólo de su apertura, sino de la continuidad de los recursos, la capacitación del personal y la capacidad institucional para sostenerlos en el tiempo.

Más allá del acto protocolario, el nuevo Centro LIBRE se suma a una larga lista de intentos por atender una problemática estructural. Su verdadero alcance se medirá en los próximos meses, en la medida en que logre convertirse en un espacio vivo, cercano y confiable, en una ciudad que ha aprendido a mirar con cautela cualquier promesa de cambio.

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